jueves 23 de febrero de 2012

Des-amar


de repente fue como si no me saliera el amor que te tenía antes, como si mis ojos te miraran diferente, se me habian gastado las palabras bonitas para tí , se me habian gastado las miradas de reojo, se me hacía indiferente cualquier cosa que hicieses, fue una explosión hacia dentro, implosión le llaman, justo al revés del día que me enamoré de tí, fue el instante en el que sin haberlo planeado me di cuenta de que no te quería.
no me puse triste, ni me dieron ganas de llorar, fue un momento plano, sin sabor y sin color, fue un momento como una raya blanca sobre fondo negro, liso, sin emociones, no estoy acostumbrada a esos momentos, tal vez por eso, fue extraño
abrí una botella de vino y sonreí

martes 17 de enero de 2012

Llovían lunas llenas


Mirar hacia arriba, estirar los brazos y coger la luna
servir un par de copas
volver a dejarla en su sitio para iluminar la estancia
música


y disfrutar de la noche al calor de brazos ajenos

viernes 25 de noviembre de 2011

El príncipe sapo


Estaba paseando por el campo, cuando de repente un sapo saltó a sus brazos y se puso a conversar con ella, ¡era encantador!. Sin saber que oscura perversión le llevó a aquello, le besó, y se convirtió en el más bello de todos los príncipes de todos los reinos de cualquier cuento que hubiese existido nunca jamás. El único problema fue que aquel príncipe dejo de conversar, porque ahora ya solo sabía croar e intentaba cazar moscas con la lengua.
Ella lo abandonó y se fue a buscar otro sapo parlante…
Lo encontró a la orilla de una charca y conversó largas horas con él, y fue todos los días a charlar un ratito, era un tipo muy interesante
Así que decidió irse a vivir con él

No sin antes prometerse, que jamás le besaría.

martes 22 de noviembre de 2011

¿No lo has sentido?

¿No lo has sentido?

Cuando una mirada no se queda en la córnea de tus ojos, sino que se cuela, atravesando la negrura de tu pupila y perforando el cristalino, llega al nervio óptico con velocidad incalculable, acelerándose cada vez más, hasta explosionar en el cerebro, y volver, de nuevo, vía nervio óptico, pasando por el cristalino y proyectándose en una mirada fulminante a través del iris, con la intención de devolver la mirada lanzada,  y  clavarse así en la pupila que inició el proceso.


Todo esto, claro está , ocurriendo en una millonésima ( o menos) de segundo

martes 15 de noviembre de 2011

0rden 0nírico


Tenía tantos... verdes, azules, grandes, pequeños, cercanos, lejanos, astrales, lúcidos, prohibidos, eróticos, amarillos...

Tuvo que construir un palacio con una inmensa sueñoteca llena de todos ellos
y se dedicó a ordenarlos.

Puso arriba los inalcanzables, justo al lado de las utopías y encargó una escalera para que aunque no los alcanzase, no perdiera la esperanza de poder cogerlos algún día y poder así seguir soñándolos, hizo estanterías de acero para los pesados, y en una de algodón colocó los ligeros, puso los azules junto a los amarillos porque le parecía una bonita combinación, detrás de una esquina puso los eróticos y los más íntimos, para ir a buscarlos a escondidas; junto a un televisor puso los de kurosawa, así podría verlos alguna noche, los premonitorios los dejó a mano, que nunca se sabe cuando se van a necesitar, y los prohibidos los repartió entre todos los demás para ir encontrándoselos de repente, y darse el placer morboso de soñarlos. Los de verano los puso junto a la ventana, recogió los pedazos de los rotos y los dejó en la mesa, porque aún no tenía pegamento, pero algún día tendría que recomponerlos; y todos los hechos realidad los guardó en una caja de memoria porque no quería extraviarlos...
había tantísimos... siguió y siguió ordenando sus sueños...

Los colocó todos poco a poco, eran más de miles, millones, y estaba tan cansada que se quedó dormida y se puso a soñar, sin darse cuenta que al día siguiente tendría que ordenar todos los sueños, que en ese preciso instante, la llevaban volando al mismo sitio donde se encontraba, el palacio de los sueños.

lunes 7 de noviembre de 2011

a veces


a veces puedo ser un poco incompatible
a veces puedo ser un poco insoportable
a veces puedo no soportar mucho a nadie
a veces puedo ser un poco incomprensible
a veces no me gusta estar en el mismo sitio que todos



a veces me gusta colgarme bocabajo y cambiar el punto de vista.


domingo 30 de octubre de 2011

Asfixia


Clara le dijo - ¡cállate!- Y él continuo hablando, soltando su retahíla de palabras, blablabla, blabla blablabla... retahíla de palabras que ya carecían de sentido para ella. Las palabras comenzaron a rodearla como si fuesen una constrictor, primero lentamente, casi sin que ella se diera cuenta, como una danza de palabras que suben desde los pies en forma de espiral, envolviéndola; empezaron a pegarse a su cuerpo, a presionar, y cada vez la oprimían más y más , empezó a pensar que querían tragársela. Ella ni siquiera podía ya escucharlas, se asfixiaba por momentos, trató de decirle otra vez que se callara, pero ya no pudo, la angustia, el estrangulamiento eran tal, que sus propias palabras no podían salir. Sacó como pudo una mano entre las cadenas de verbos, adjetivos, determinantes... y le tapó la boca. Todas las palabras cayeron al suelo, y Clara, salió corriendo
 
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